El arte de mantenerte en el banquillo
Alguien te escribe un "Hola, me acordé de ti" o un fueguito 🔥 en una story después de 3 semanas de silencio absoluto. Te emocionas. Piensas: "Aún le gusto". Respondes rápido. Y... silencio otra vez. O una conversación sosa que no lleva a ninguna cita.
Te ha dado una migaja (breadcrumb). Lo justo para que no te mueras de hambre, pero insuficiente para nutrirte.
La ciencia de la adicción (Refuerzo Intermitente)
¿Por qué nos enganchamos a gente que nos trata así? Funciona igual que las máquinas tragaperras. Si la máquina diera premio siempre, te aburrirías. Si no diera nunca, te irías. Pero como da premio a veces y de forma impredecible, te quedas pegada a la palanca esperando el siguiente chorro de monedas. El "quizás" es más adictivo que el "sí". Tu cerebro libera más dopamina en la incertidumbre que en la certeza.
Tú mereces el banquete entero
El breadcrumper no quiere una relación contigo. Quiere:
- Validación de ego (saber que tiene a alguien detrás).
- Un "Plan B" o "Plan C" en la recámara por si le fallan sus planes principales.
Regla de oro: Si la respuesta no es un "SÍ" claro y entusiasta, es un no.
- Si no hay planes concretos ("Ya veremos", "Vamos hablando").
- Si hay incoherencia entre palabras y hechos. Cierra esa puerta. Bloquea. Dejar de esperar migajas es lo único que deja espacio en tu mesa para que llegue alguien con el pan entero.
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Ideas para cuidarte (sin ruido)
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