Ghosting: Por qué duele tanto y cómo no tomárselo personal

El silencio repentino
Estabais hablando bien, había conexión, y de repente... nada. Silencio radiofónico. Te han hecho ghosting. Y duele, no solo por la pérdida, sino por la falta de cierre.
¿Por qué duele tanto el Ghosting?
Nuestro cerebro está programado para buscar patrones y explicaciones. Cuando alguien desaparece:
- El cerebro entra en alerta: Busca amenazas ("¿Hice algo mal?").
- Activa el dolor social: Las mismas áreas que el dolor físico.
- Crea escenarios infinitos: Rumiación obsesiva.
No es sobre ti, es sobre ellos
El ghosting suele ser una estrategia de evitación de conflictos por parte de personas con baja inteligencia emocional o miedo a enfrentar conversaciones difíciles.
[!IMPORTANT] No busques culpables. El comportamiento del otro habla de sus herramientas (o falta de ellas), no de tu valor.
Cómo recuperarte
- No pidas explicaciones: El silencio YA es una respuesta / explicación.
- Valida tu dolor: Tienes derecho a sentirte herido/a.
- Bloquea y avanza: No mires sus historias. Corta el suministro de dopamina intermitente.
Si sientes que el rechazo te hunde, visita nuestra guía sobre la Tristeza para herramientas de gestión.
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