
Me siento triste después de ser madre y me siento culpable
Nadie te avisó de que la maternidad podía doler emocionalmente. No estás rota. Esto es más común de lo que imaginas.

Nadie te avisó de que la maternidad podía doler emocionalmente. No estás rota. Esto es más común de lo que imaginas.

¿Sientes que estás cambiando más rápido de lo que puedes procesar? Estás viviendo la transformación antropológica más potente de la vida.

Nunca estás sola físicamente (tienes un bebé encima), pero te sientes profundamente sola emocionalmente. La tribu que faltó.

La madre perfecta no grita, hace pasteles orgánicos y juega 3 horas al suelo. La madre perfecta no existe. Y perseguirla te está matando.

Amas a tus hijos, pero a veces echas de menos a la mujer que eras antes de tenerlos. No eres egoísta. Eres una persona completa.

Si tienes que pedir que pongan la lavadora, sigues siendo tú la responsable de la lavadora (gerente) y él/ella el ejecutor. Eso, amiga, agota.

A veces la paciencia se agota y el grito sale solo. Pero educar desde el miedo no funciona. Aprende a gestionar tu ira para acompañar la suya.