Sobrecarga y burnout: cuando el cuerpo pasa factura
La ansiedad laboral crónica agota los recursos del sistema nervioso. La sensación de no llegar, de responsabilidades que se acumulan y de no poder desconectar genera una activación sostenida del cortisol. Con el tiempo, ese estado puede derivar en un síndrome de agotamiento profesional (burnout), con sensación de vacío, cinismo hacia el trabajo y rendimiento deteriorado.